Sin embargo el viernes, tras más de una hora de trabajo, fue arreglada por el profesor, aunque está algo inestable.
Las causas posibles que han podido influir en la rotura son tres:
1: Al crecer, la esponja va aumentando de peso y es fácil que se hunda.
2: No haberse manejado con sumo cuidado, ya que no tiene la misma consistencia en sus fases intermedias que cuando esté totalmente acabada.
3: las piezas que la forman no son perfectas, de hecho algunas tienen muchísima holgura. Además, al principio no se remataban bien con la uña los bordes de las piezas.
Finalmente, veamos algunas fotos del estado en que se encuentra:
TRAS EL DESASTRE:

UNA VEZ REPARADA:





















